Bésame la ira y el remordimiento ... A los lejos, también, a lo lejos.
Fúnebre se tornó esta simulación de retórica, este juego de ansias volátiles, de canciones prisioneras, de caminos degollados.
Los parpadeos aquietan su ritmo, las copas van cayendo ante un romance que se diluye en el firmamento de estas arterias que claman por silencio... Y las autopistas se distorsionan, las melodías me adormecen ante lo turbio y lo errante ... Y no me queda memoria, y no me quedas... No me queda la suspensión tan insistente, tampoco el disfraz de carcajadas sincrónicas.
Estoy forzando los latidos, voy en contra de la maldita voluntad de lo alcanzable.
Y giro mientras juegas a fugarte a contraluz, mientras recuerdo que estoy reuniendo letras para amarrarlas y ultrajarlas con el eclipse de este sentimiento que como un pasillo de nubes hipnotizadas; me desvía, me golpea, me alucina.
Bésame la ira y el remordimiento... A lo lejos, como te vislumbras hoy, a lo lejos.
miércoles 14 de enero de 2009
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